lunes, 27 de abril de 2009

HISTORIA PARA VALORAR. Material de Apoyo. Comprensión Lectora. Abril 2009


CUELLO TORCIDO.


"Ésta es la historia de un hombre que vivía en un país llamado "Pasado". No existía un solo habitante en su ciudad que no le conociera ya que tenía una singular particularidad: el caminaba por la vida con la cabeza vuelta hacia atrás. Su nombre era Cuello Torcido y le gustaba mucho pasear.

Recorría las calles a diario, hasta llegar a su plaza favorita ubicada en la esquina de Confusión y Preocupación.Cuando, "Cuello Torcido" se cruzaba con sus amigos se veían confundidos, ellos no sabían si debían saludarlo o despedirse, porque no entendían si él iba o venía". Esto de "Cuello Torcido" pareciera un cuento de niños, pero no lo es, más bien refleja, (sarcásticamente), la forma en que muchos caminamos por la vida.



Tenemos la mala costumbre de querer avanzar, pero sin lograr despegarnos de lo que quedó en el pasado. Me refiero puntualmente a aquellas cosas negativas, dolores, sufrimiento, pecados, etc., que impiden que sigamos adelante, y nos hacen sacar la vista de Jesús, y nos desestabilizan, y finalmente nos caemos.



El desafío que tenemos en la Palabra es claro:"...olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús". Fil. 3:13b-14
Cuántas veces sacamos los ojos de Jesús y damos vuelta nuestra cabeza, caminando por rutas de frustración y lamentación que no hacen otra cosa sino alejarnos de la meta que Cristo tiene para cada uno de nosotros.


¿Alguna vez te has puesto a pensar en la confusión que les causamos a las personas a las que les hemos hablado de Cristo? ¿Qué clase de fe tenemos que no somos capaces de caminar mirando hacia delante confiados en el futuro y lo hacemos mirando hacia atrás? Como cristianos tenemos la seguridad de que Dios tiene un plan, un propósito y un futuro para nuestra vida. Nuestra tarea es buscarlo y alcanzarlo con esperanza y con fe, porque eso renovará la visión de lo que nos espera el día de mañana. La tristeza mira hacia atrás, la preocupación mira alrededor, la fe mira hacia arriba, ¡¡donde está Cristo!!


lunes, 20 de abril de 2009

Un Nuevo Recurso Educativo en Internet



Escrito por auladereli 17 Abril 2009 .


¿Cómo sería un ciudad al "estilo 2.0"? Esta simpática ilustración de
María Picassó trata de representar el funcionamiento de una ciudad desde la clave de algunos de los servicios de la Web 2.0 más populares. El comentario de Javier Duro que encontraréis más abajo explica por encima algunos de estos servicios y aplicaciones que podemos encontrar en la red:


Lo primero que vemos es un edificio de viviendas, que es la red social Facebook, donde conviven las personas virtualmente. Si prefieres, Facebook podría ser un patio de vecinos donde se cuentan además todos los cotilleos. La biblioteca de esta ciudad es ese edificio emblemático que representa a la Wikipedia, la enciclopedia colaborativa más consultada en la red. Arriba, a la derecha, el centro comercial Ebay, un lugar donde puedes comprar y vender casi todo al precio que los usuarios pujan.
Youtube es, en esta ilustración, un cine en el que podrás ver vídeos para todos los gustos creados por pequeños o grandes productores. A la izquierda del dibujo hay una tienda de música, con los símbolos de dos aplicaciones para escuchar música en Internet: Last.fm y la más reciente Spotify (yo añadiría a la española Yes.fm). Además, casi desapercibido pasa el coche de Delicious que transporta los enlaces que más te interesan allá donde te encuentres.
El buzón de correo lleva el símbolo de GMail, el sistema de correo electrónico via Web más potente. Bitácoras, es un kiosko en el que puedes encontrar un poco de todo lo que se escribe en los blogs, y lo más divertido, Twitter es un bar en el que puedes hablar de lo que más te apetezca. El graffiti que unos gamberros pintan sobre la pared del bar es el logo de Menéame, donde van a parar las noticias más curiosas de la red, marcadas por una comunidad que piensa diferente.
Sí, me olvidaba de algo. En la esquina de la derecha abajo podemos ver a la pitonisa de la Web 3.0, que representa a todos los gurús que se pasean por las salas de conferencias de todo el mundo pronosticando el comienzo de una nueva era (no sé porqué me estáis mirando ni a qué viene esa media sonrisa).
Tomado del Blog de Mi Amigo de España:

REFLEXIÓN Y MEDITACIÓN EDUCATIVA. Abril 2009


LÁGRIMAS o PAÑUELOS.


¿Y qué estás haciendo tú para enfrentar la crisis?, le preguntaron recientemente a un conocido personaje del ambiente artístico en una entrevista de televisión. Su respuesta fue breve, pero brillante:"Hay quienes lloran por la crisis, mientras que otros fabrican pañuelos"... Yo decido cuál de ellos quiero ser... y he optado por la segunda.


No se trataba de ningún predicador, sin embargo su respuesta me pareció estar llena de sabiduría y me hizo recordar aquel pasaje cuando Moisés pidió a 12 hombres para que fueran a dar un vistazo a una nueva tierra, (que ya estaba habitada), sin embargo, era la tierra que Dios les había prometido.Al volver de aquel "tour de reconocimiento", 10 de los 12 hombres solamente vieron problemas, gigantes que los aplastarían apenas pusieran un pie en su territorio. Pero 2 hombres; Josué y Caleb, tuvieron una perspectiva totalmente distinta: Ellos vieron una tierra "increíblemente buena", un lugar donde abundaba la comida, y si bien estaba llena de desafíos, también estaba llena de grandes posibilidades. Y respecto a aquellos "gigantones"... "esos eran "pan comido", no tenían quién los defendiera y Dios se encargaría de aplastarlos como a cucarachas". (Núm.13:32-33 y 14:6-9)


¿Te das cuenta?, la vida es así, o nos ponemos a llorar frente a las crisis y múltiples problemas que nos toca enfrentar en la vida o bien, ¡nos ponemos afabricar pañuelos!
"Dichoso el que tiene en ti su fortaleza, que sólo piensa en recorrer tus sendas. Cuando pasa por el valle de las lágrimas lo convierte en región de manantiales; también las lluvias tempranas cubren de bendiciones el valle". Sal.84:5-6


Tenemos la libertad de elegir cómo enfrentar la vida y cómo vivirla:- Gastando nuestra energía y perdiendo el tiempo con quejas y lamentaciones o... - Tomando las dificultades como la oportunidad que Dios pone en nuestras manos para crecer, conocerle y experimentar en carne propia las regiones de manantiales, el poder de Su mano, actuando de manera inexplicable en nuestra vida.Dios nos anima una vez más a vivir confiados en sus promesas y seguir adelante. Dejemos a un lado las quejas y los miedos. Ármate con el poder de Aquel que venció una vez y para siempre, y ponte a fabricar "pañuelos".

lunes, 13 de abril de 2009

EXPERIENCIA: Educar en valores con el testimonio. Abril 2009


Los discursos no sirven si no se plasman en acciones, plantea el educador jesuita Alejandro Pizarro, presidente del movimiento de educación popular Fe y Alegría.



Alejandro Pizarro s.j. presidente de Fe y Alegría Chile: "Los valores no se enseñan como contenidos en una sala de clase, para transmitirlos hay que mostrarlos en la vida. Los jóvenes son especialmente críticos de los discursos que no se encarnan". Ver el vínculo con la escuela. "Pedagógicamente, los valores deben incorporarse vivencialmente en los establecimientos. El ejemplo aquí es clave, porque a partir del modo que el profesor trate al alumno es cómo se va construyendo la vivencia de valores como el respeto y la justicia en la sala de clases", explica el padre Pizarro.



Los discursos no sirven si no se plasman en acciones, plantea el educador jesuita Alejandro Pizarro, presidente del movimiento de educación popular Fe y Alegría.
No importa si se trata de un contexto pobre o acomodado. Para Alejandro Pizarro s.j., la urgencia de formar en valores es la misma: crear espacios educativos que acojan al estudiante, apuesten por su desarrollo integral y lo inviten a mirar más allá de sí mismo. Pero, si bien esto es válido para la formación en todos los sectores sociales, el educador
jesuita chileno reconoce que en condiciones de pobreza y exclusión social hay que afinar los ojos y oídos de la escuela para compensar la rudeza del ambiente.
Con una vasta experiencia educativa, Pizarro preside el movimiento de
educación popular Fe y Alegría Chile que nació hace 50 años en Venezuela y está en 16 países. En Chile cuenta con 12 centros, entre escuelas básicas, medias y técnico-profesionales, que suman cerca de 6 mil estudiantes todos de escasos recursos. (Ver centros educacionales chilenos adscritos a Fe y Alegría Chile).
Con años de experiencia pedagógica y directiva, Pizarro asegura que son dos los focos que permiten encauzar una educación valórica en contextos de pobreza. En primer lugar, la formación de personas conscientes de sus potencialidades y de la realidad, con un alto sentido de pertenencia lo que les permite plantearse de manera solidaria, abierta a la trascendencia y como protagonistas de su propio desarrollo. (Ver el
vínculo con la escuela).
Lo segundo es promover el compromiso "por el hacer bien hecho", lo que implica educar en la responsabilidad y el esfuerzo por superarse. Para ello, el sistema escolar debe acompañar motivando y promoviendo proyectos que abran oportunidades para el desarrollo futuro de los niños y jóvenes.
Desde esa óptica, Pizarro subraya la urgencia del testimonio del mundo adulto como una fórmula educativa poderosa: "Los valores no se enseñan como contenidos en una sala de clase, para transmitirlos hay que mostrarlos en la vida. Los jóvenes son especialmente críticos de los discursos que no se encarnan".
Para eso "es primordial una buena formación inicial de profesores. Veo una gran carencia de habilidades para asumir grupos de jóvenes para los cuales ir a la escuela no siempre es prioridad, y tienen a la calle y la televisión como únicos formadores".
En ese contexto la propuesta de Fe y Alegría apunta a un trabajo transversal de "habilidades para la vida". Eso significa potenciar a las personas a través del fortalecimiento de destrezas como autoestima, manejo de las emociones, asertividad, empatía, solución pacífica de conflictos y sentido de futuro.
"Pedagógicamente, los valores deben incorporarse vivencialmente en los establecimientos. El ejemplo aquí es clave, porque a partir del modo que el profesor trate al alumno es cómo se va construyendo la vivencia de valores como el respeto y la justicia en la sala de clases", explica Pizarro.
En esa línea, Pizarro propone redoblar esfuerzos con programas focalizados, pero sobre todo con una especial
formación de educadores que trabajan estos sectores.
Entre los desafíos destaca la urgencia de "crear puentes que acerquen las distintas realidades sociales de una misma ciudad, para su mutuo beneficio". Esto ayuda a educar en tolerancia, solidaridad y ciudadanía a todos los sectores sociales. Y en eso, afirma, hay mucho por hacer "en el camino del padre Hurtado".



Por Carmen Cecilia DíazEste artículo fue publicado originalmente en el diario El Mercurio el 2 de septiembre de 2007, como parte de la serie "Educación y Pobreza" que publica el Área de Educación de Fundación Chile en conjunto con el diario El Mercurio.

LOS VALORES DE LA JUVENTUD DE ESTE SIGLO XXI.Datos y Reflexión.


Los valores que guían las actuales conductas juveniles, en campos tan diversos como educación, trabajo, uso de tiempo libre, religión, sexualidad y política, son la clave del reciente estudio “Emergencia de nuevos valores en la juventud chilena actual”, realizado por el Centro de Estudios en Juventud (CEJU) de la Universidad Católica Silva Henríquez.
Ocho de cada 10 jóvenes considera a la familia como “muy importante”, no habiendo mayores diferencias por estrato social, sexo o curso. Respecto a la importancia de la educación, a menor estrato social aumenta la valoración: 7 de cada 10 jóvenes de estrato bajo considera el “estudio” como “muy importante”, versus, 5 de 10 jóvenes de estrato alto.


“Este estudio constituye una posibilidad de conocer cómo los grandes cambios socioeconómicos, políticos y culturales que hemos vivido como nación en las últimas décadas, están penetrando en la juventud chilena, lo que permite a su vez, tener un anticipo de la sociedad futura de Chile, desde la emergencia de los nuevos valores presentes en los jóvenes. Ello es clave para el trabajo que se realice en los más diversos campos, pero muy en especial en el educacional, para hacer del proceso formativo un proceso pertinente, que parte desde el joven y su forma de leer, con sus valores, la realidad que les toca vivir”, explica el sociólogo e investigador Jorge Baeza Correa, quien encabezó la investigación.


Si bien, los resultados apuntan a que los jóvenes mantienen valores ‘tradicionales’, también se ve que aceptan el divorcio, las relaciones prematrimoniales e incluso la eutanasia. Según Baeza: “Los jóvenes se ven tensionados entre un discurso del valor del altruismo e incluso la negación de sí mismo, y el discurso del éxito asociado a la alta remuneración y el mayor de los posibles goces personales”.


CIFRAS JUVENILES
• Religión: El 64, 6% de los jóvenes reconoce pertenecer a alguna religión. El 53,8% dice pertenecer a la religión católica, mientras que un 27,3% afirma no pertenecer a ninguna religión (dato que está por debajo del arrojado en el Censo 2002, donde el 70% de la población chilena dice adherir a la Iglesia Católica). Por otra parte, un 42,6% afirma “nunca asistir a servicios religiosos”, lo que reafirma la idea de los “cristianos a su manera”.


• Política: El 57,8% de los jóvenes encuestados manifiesta estar de acuerdo o muy de acuerdo respecto a que el Sistema Democrático es el mejor sistema de gobierno existente. Asimismo, la mayoría de los jóvenes (49,6%) no está “de acuerdo ni en desacuerdo” con la afirmación de que “en democracia el sistema económico funciona mal”, a lo que se suma que un 28,1% afirma que el sistema económico funciona mal en democracia.


En cuanto a la posición política, un 74,7% (prácticamente 3 de 4 estudiantes) se ubica entre el centro y la izquierda política.


• Tolerancia social: En materia de tolerancia social, destaca el alto porcentaje de jóvenes a quienes no le gustaría tener como vecinos a los delincuentes (83,2%), seguidos de los neonazis (79,6%) y drogadictos (65,6%).


LA MUESTRA EN DETALLE.


El estudio “Emergencia de nuevos valores en la juventud chilena actual” fue aplicado a una muestra de 858 estudiantes de enseñanza media de la Región Metropolitana, considerando edad, género, curso y estratificación socioeconómica. Se trata de una muestra no probabilística, de cuota, donde hay representación de estudiantes de distintos estratos sociales (alto, medio alto, medio-medio, medio bajo y bajo) y de diferentes cursos (1°, 2° 3° y 4° Medio), como también de distinto género (hombres y mujeres).


La recolección de datos se realizó mediante la aplicación de un cuestionario que comprende 8 módulos temáticos, con un total de 35 preguntas, durante los meses de octubre y noviembre del 2006. En forma previa a la aplicación de este cuestionario, se validó con jueces y se realizó una prueba piloto con 75 estudiantes.


A partir de este trabajo, el
CEJU planea aplicar bianualmente un instrumento similar- con una muestra mayor y de un carácter más representativo- para constatar cambios en los valores de la juventud.
Por último, la investigación se enmarca en el trabajo que realiza el Foro Permanente de Educación Secundaria de la Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe (
OREALC/UNESCO) Santiago y servirá de insumo para el Observatorio de Políticas y Reformas de Educación Secundaria que coordina.

En el contexto del En el contexto del Proyecto Regional de Educación para América Latina y el Caribe (
PRELAC), los alumnos son los protagonistas de los sistemas educativos. Tienen derecho a una educación que potencie al máximo su desarrollo como personas y les permita insertarse e influir en la sociedad en la que están inmersos. Además, son sujetos activos en la construcción de conocimientos y en la promoción de los aprendizajes.

BAJA EL ESTUDIO COMPLETO, aquí.

martes, 7 de abril de 2009

De Racista Violento a Sacerdote. Abril 2009



Este testimonio no os dejará indiferentes.
De ultra y violento… a pacífico y sacerdoteUna chica, de la que estuvo enamorado, tuvo mucho que ver en su cambio de vida 05/03/2009

Gonzalo Altozano.


Sus antiguos camaradas saben perfectamente dónde encontrarlo. O sea, que no es por miedo que desea permanecer en el anonimato (¿miedo, él? ¡De qué!). Es porque hay varias productoras interesadas en llevar su vida a la pantalla y él lo único que quiere es dedicarse enteramente a su vocación. Entendemos el interés de los guionistas; pocas veces se encuentran historias así: una adolescencia de odios y violencias, el amor de una chica que le devuelve a la fe, un encuentro personal con Cristo…


Nunca fue delegado de clase, pero tenía madera de jefe. Quizás porque pegó el estirón muy pronto, quizás porque, año tras año, ocupaba, castigado, los primeros bancos de clase. Fuera lo que fuese, algo en él hacía que los demás lo tuvieran en cuenta. No sólo los de su curso, también los mayores. Y, entre éstos, los de peor reputación, los que salían los fines de semana a pegarse. No para ser los duros de la discoteca, sino movidos por un afán superior: España. Estaban llamados a salvar a la patria. O eso decían ellos. Esta historia arranca en Madrid con la década de los noventa.¿Qué niño de once años hubiera dicho que no a andar con malotes de dieciséis y diecisiete, aunque fuese de mascota? Y con razón cuando las perspectivas a corto plazo eran ser uno más de la tribu. Aunque para eso no bastaba con apuntar maneras. Aquí, el valor, a diferencia de en la mili, no se suponía, había que acreditarlo. Por eso, una tarde, al salir de clase, le llevaron frente a un cajero automático y le dieron un bate de béisbol. No era un rito de iniciación. O no sólo. Era un test de patrioterismo callejero. Lo pasó con nota: en pocos minutos, donde antes había habido una máquina expendedora de billetes, sólo quedaba un hueco.


Limpiar España
Lo siguiente fue una serie de visitas guiadas al Madrid de los Austrias, con alguna escapada a la sierra, donde la lectura de los clásicos fascistas siempre es más reposada. Sin olvidar el adiestramiento en técnicas de lucha, que no estaban las calles para vivir de las rentas de un pasado glorioso hecho piedra, cual boy scouts ideologizados. Por si el cachorro tuviera dudas, una noche lo llevaron a los bajos de plaza de España. Comenzaban a llegar a nuestro país los primeros inmigrantes y los negros que allí acampaban, envueltos en mantas y cartones, se prestaban a la metáfora racista: sanguijuelas pegadas a la piel hermosa de la madre patria. ¡Afuera con ellos!


Una empresa de tales magnitudes -limpiar España- necesitaba un plan pegado a la realidad: había que ir barrio por barrio. A él lo encuadraron en la patrulla que vigilaba las calles del suyo, Argüelles, donde vivía con sus padres. No era ésta la única partida de la porra que operaba en Madrid. La misión de éstas era doble: reclutar cruzados para la causa y mantener la ‘chusma’ a raya. Para lo primero, se exigía diplomacia, don de gentes, capacidad de liderazgo; para lo segundo, un manejo del bate propio de un jugador de los Yankees.
Nuestro protagonista enseguida marcó estilo. Antes de cumplir los trece, era un mago de la persuasión y la violencia, lo que le hizo ir subiendo puestos en el escalafón, hasta ocupar la jefatura de la patrulla de su barrio. Entonces supo que aquello no era un juego. Empezó a ir a sitios a los que no todos iban, reuniones con peces gordos que le daban palmadas en la espalda y le decían “muy bueno lo tuyo, chaval, trátame de tú”. Le habían avisado de que no era fácil llegar hasta allí. Lo que nunca nadie le había dicho -ya lo comprobaría él- es que más difícil era salir.


Una sonrisa de oreja a oreja
Si le preguntas en cuántas peleas estuvo metido los años -seis, casi siete- que duró su aventura ultra, te dice que perdió la cuenta. Sólo sabe que no mató a nadie y que siempre corrió más que la Policía. Sí recuerda que la violencia era adictiva y le generaba ansiedad, que él paliaba a base de remedios seculares: sexo, drogas, alcohol… También recuerda broncas en las que pensó si no sería otro el que pegaba. No habla de posesión maligna, pero sí de influencia. Además de esto, con frecuencia llegaban del alto mando órdenes que nada tenían que ver con la misión salvadora de la patria. Él, como buen soldado, no las discutía: las ejecutaba. Pero empezaba a no entender algunas cosas. Cada vez le costaba más llegar a casa, reconocerse en el espejo, dormir de un tirón.


Sus padres nunca le preguntaron en qué líos andaba, quizás por lo evidente de la respuesta: su cuarto se había convertido en un búnker y él ya no era un ángel. Como trataran de imponerle su autoridad, era capaz de levantar la voz. O la mano. Ellos, lejos de amilanarse, decidieron actuar. Y lo hicieron siguiendo una política de hechos consumados: por su cuenta, sin consultarle nada. El colegio al que había ido desde niño se había convertido en el cuartel general de la patrulla, así que lo llevaron a un instituto a las afueras de Madrid. Para asegurarse de que iría a clase, al cambio de centro siguió uno de domicilio. No se lo perdonó, al menos durante el año que estuvo sin dirigirles la palabra.


La idea que de nuestro protagonista se hicieron sus camaradas fue letal: ya no era él quien llevaba los pantalones en casa. Luego era débil. Merecía el mismo trato que un inmigrante, que un yonqui, que un travesti. O uno peor, pues sabía demasiado. Que se cuidara mucho de dejarse caer por ciertas calles. Ahora sí que no entendía nada. Su aterrizaje en el instituto, con el curso ya empezado, no ayudó a que se le aclararan las ideas. Aquello le pareció un nido de hippies y de rojos. Por más que nunca había participado de la estética skin, cualquiera podía leer la crónica de los últimos años de su vida: la llevaba escrita en la mirada, endurecidísima; tanto, que nadie se atrevía a mantenérsela. Salvo esa chica que, cada mañana, le saludaba con una sonrisa de oreja a oreja. El detalle le enamoró. ¡A él, para quien las mujeres habían sido carnaza, el reposo del guerrero urbano!


Ella se lo dejó claro desde el minuto cero: quería su amistad, nada más. Él, con tal de que fuera suya, se pegó a sus amigos, un grupo de parroquia. Estaba dispuesto a todo. Bueno, a todo todo… Una vez ella le pidió que la acompañara a una pascua juvenil y él, queriéndola mucho, le dijo que no. A cambio, ella le hizo prometer un dibujo de Jesús en Getsemaní. Mientras lo dibujaba, se encontró con un hombre solo, al que traicionaban sus amigos, pero que moría por amor. A él también le habían dado de lado, pero, a diferencia de Cristo, seguía lleno de odio. Allí, en la soledad de su cuarto, por primera vez en años, rompió a llorar. No sería la última vez.


“Si quieres hacer reír a Dios…”
En otra ocasión ella y sus amigos le pidieron que les acompañara a la parroquia a echar una mano con unas cajas. En esas estaba cuando reparó en un cartel mal colgado en el tablón. Al ir a colocarlo, pudo leer: “Confesiones los miércoles después de misa”. Y pensó: “A mí es imposible que me perdonen”. Días después, y con la misma decisión con que había liderado tantísimas acciones de comando, fue a ver al cura. Quería pedirle que dejara de colgar cartelitos para engañar a los incautos, no fuera a ser que alguno se lo creyese y se hiciera ilusiones. El sacerdote, lejos de echarle con cajas destempladas, le oyó en confesión.
¿Cuándo había sido la última vez? ¡Ni se acordaba! Los pecados no los dijo, los vomitó. Llevaban ahí tantísimo tiempo pudriéndose, pudriéndole, que vaciarse de ellos fue un alivio. Mientras el cura le daba la absolución, quiso haberle dicho: “Pero ¿qué hace? ¿No ve que doy asco?”. Aunque sólo acertó a llorar. Quizás porque empezaba a entender algo: había sido salvado. Salió de allí con la expresión que era otra. ¡Por fin podían mirarle a la cara!
Mirarte a la cara. Cuando te has pasado tantos años metiendo miedo, nadie lo hace. Al principio, que no se atrevan, es un subidón. Luego puede llegar a desesperarte hasta el suicidio. Eso le pasó a aquel correligionario suyo que se tiró de lo alto de la Torre de Madrid para que, al reconocerle, tuvieran que mirarle a la cara. Así lo dejó escrito en una nota de despedida. ¿Por qué no había tomado él la vertical que va derechita a la muerte? En la respuesta a la pregunta tantas veces repetida estaban sus padres y la chica de la sonrisa. Y, mezclado con ellos, al principio de fondo, luego bien de cerca, Jesús.


Su encuentro con Él le cambió la vida, que ya no era algo que tirar a la basura, sino que proclamaba la grandeza de Dios. Dos mil años después, Cristo seguía operando milagros. Tras una adolescencia de odios y violencias, nuestro protagonista se apuntó a un curso de confirmación y comenzó a ir a misa; un verano volvió de las misiones con un montón de fotos en las que salía jugando con niños negros (¡qué hubieran dicho los camaradas!); su búsqueda de la belleza (”El mundo será salvado por la belleza y la belleza es Cristo”, Dostoyevski) hizo que se matriculara en Historia del Arte; al acabar la carrera, entró de profesor en un colegio; años atrás, la chica de la sonrisa había terminado cediendo; sonaban campanas de boda…


Aquí encaja la primera frase de la película Bella: “Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes”. Oyendo misa en la catedral de Santiago, supo que el Evangelio seguía hablando. Aquella peregrinación había sido accidentada. En un alto en el camino, ya en el tramo final, cuando se duchaba, le robaron todo. Y allí estaba él, en la cripta, con ropa prestada, atento a la lectura del día. “No llevéis bolsa, ni morral, ni sandalias…”. Dios le pedía más. ¿Qué? De momento, cortar la relación con su novia.


En el seminario
Sentía que su corazón estaba hecho para amar a más personas, le iba la vida de parroquia más que la del hogar, un amigo suyo acababa de ordenarse sacerdote… ¿Acaso…? Por preguntar… En el seminario le dijeron que lo fuera mirando, sin prisas. Durante un curso, todos los sábados, a espaldas de sus padres, estuvo yendo a Introductorio. Un día, después de clase, le pidieron que se quedara. Pensó: “Ya está, no tengo vocación”. “Si quieres, empiezas mañana”, le dijeron. Al llegar a casa, le preguntó a su madre dónde guardaba las sábanas. “En el armario, ¿por?”. “No, por nada, porque mañana me marcho al seminario”. En un punto del infinito, allá donde se cruzan las paralelas y el viento da la vuelta, resuena aún la bronca de sus padres.
Esta vez los que a punto estuvieron de retirarle la palabra fueron ellos. En cinco años fueron a verlo dos veces al seminario. Una cosa es que fuera a misa todos los días -ellos, encantados- y otra que se metiera a cura. Sin embargo, hoy no quieren otra cosa para su hijo: lo ven tan feliz, tan en su sitio… Así también debieron de verlo los dos energúmenos que se colaron en su ordenación. Fueron a reventársela… y salieron hechos un lío. En los viejos tiempos, su amigo no hubiera dudado en llevarse por delante a quien se pusiera en medio. Ahora estaba dispuesto a entregar la vida. ¿Por qué? Quién sabe, quizás insistieron en la pregunta y ellos también llegaron a la única respuesta posible: Cristo.


Via
Talitaplum
Daniel Pajuelo Vázquez.

TOMADO DEL BLOG EDUCACIONAL ESPAÑOL:


viernes, 3 de abril de 2009

CAMPAÑA DE CONCIENTIZACIÓN.- Abril 2009


Este 7 de abril ningún chileno compra en Farmacias.


Por la defensa de los consumidores, porque en Chile producimos los fármacos a mejor precio y sin embargo pagamos más de lo que corresponde, Porque muchas veces la farmacia nos cambió el producto recetado por uno de su conveniencia, Porque las cadenas de farmacia le hacen el quite a vender fármacos de laboratorios mas económicos,
Porque por años han abusado de la precariedad de muchos de nuestros mayores al venderles lo mas caro y mas encima se pusieron de acuerdo para subir los precios en cientos de medicamentos: ESTE MARTES 7 DE ABRIL que ningún chileno compre productos a las cadenas de farmacias Cruz Verde, Ahumadas y Salco Brand.
Este martes 07 de abril se celebra en el mundo entero el DIA MUNDIAL DE LA SALUD, y con esta cruzada de los chilenos por demostrarle a estos consorcios que con la salud de Chile no se juega, es que te hacemos un llamado a no comprar producto alguno a las tres cadenas de farmacias más importantes del país.
Que sientan el golpe, los consumidores en Chile sí tenemos igualdad de derechos y al fin y al cabo somos los clientes los que le entregamos el oxígeno suficiente para que las farmacias existan, entonces, cortémosle este suministro por 24 horas, para que sepan que de verdad estamos molestos.
En caso de urgencias para ese día prefiera las farmacias no asociadas a esas cadenas y que por lo demás, suelen tener precios más convenientes. Tómate la molestia, ya que al fin y al cabo si no lo hacemos nosotros ¿quien mas lo hará?